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-La Coordinadora, Rosana Baigorria, dijo que, “nuestra tarea es  priorizar los vínculos familiares”

  El edificio del Hogar de Niñas “Santa Rosa”, ubicado en Alicia Moreau de Justo, fue fundado el 25 de mayo de 1979, teniendo activa participación en ello, la señora Berta de Ibarra, esposa del Coronel Arturo Ibarra.
 Desde hace unos 10 años, ejerce la Coordinación del Hogar, la señora Rosana Baigorria, Asistente Social, quien vive en Mechita. Está casada con Gustavo Ermiaga, vinculado al fútbol de la localidad, siendo papás de dos hijos, Bautista de 13 años y Violeta de 10, quien ayer acompañaba a su mamá en la tarea.
 El Hogar tiene capacidad para 12 niñas, sin límite de edad, teniendo en la actualidad, diez chicas, como población permanente, más una cantidad igual que acude durante el día y luego van a sus casas.
 La Cooperadora tiene como presidenta actual a la señora Ana María Luna, siendo una de sus integrantes, Nidia Soldavilla, con mucho tiempo de colaboradora.
 La contención de las nenas se hace acompañando a la familia que, en algún momento, podrá recuperar la permanencia plena en el hogar.
 Cuando eso no sucede, según explicó, hay alternativas como el “padrinazgo”, en algún caso habiendo pasado a ser adoptantes, con intervención del Juzgado de Mercedes. El Hogar tiene dos casos recientes de adopción.
 Rosana reconoció como una necesidad, un espacio para albergar adolescentes, que tienen una problemática distinta. “También, en ese caso y cuando surja, la intención central será la reinserción familiar, como meta de nuestra tarea”, relató.
 Cada niña ingresando al Hogar se hace con la debida “guarda institucional”, con intervención del Servicio Local, que depende de la Secretaría de Desarrollo Social.
 El Hogar cumple una situación de tutoría y lo hace con la mejor contención afectiva, manteniendo relación con las escuelas a las que concurre cada una de las pequeñas. “Algunas de las nenas estuvieron con sus familias en las vacaciones, siempre controladas. Las que egresan, porque mejoró la situación en casa, por lo general, vienen al Hogar de Día”, explicó.

-El mantenimiento económico se hace con aportes de la Secretaría de Minoridad y Adolescencia, de la Provincia; el Municipio que paga los sueldos del personal y el aporte de la Cooperadora que tiene ingresos por la Feria Americana, que funciona los miércoles, la calesita que está en la plaza Eva Perón desde hace años y los aportes voluntarios que recibe.
 A la hora de plantear necesidades y destacando que se han hecho trabajos de pintura en el edificio, junto a la renovación de cañerías, a  cargo de la Cooperadora, dijo que, “nos vendría bien la entrega de hojas, cuadernos y lápices, estando a pocos días del inicio de clases”. Agregó que, por suerte, este tipo de donaciones se recibe periódicamente.
 En el final, como cierre, quiso reiterar que, como dice la Ley, “lo que se hace en el Hogar, es priorizar los vínculos familiares”, seguramente en la certeza que el mejor lugar para cualquier niño o adolescente, es su casa. Cuando surgen dificultades y por suerte, existe este tipo de Hogares, cumpliendo una alta función social.